2013-12-27

Reseña y opinión: Homo Economicus, el profeta (extraviado) de los nuevos tiempos (Daniel Cohen) Val: 665

Fichita: 
Editorial:  Editorial Planeta
Escritor: Daniel Cohen
Páginas : 181
ISBN : 978-84-344-0846-3
Original : aHomo economicus, prophéte (égaré) des temps nouveaux
Valoración: 665
Traductor: Ana Herrera Ferrer
Status: Leible
Categoría: Ensayo
Precio (aprox.) :  18,90






Opinión:

Detrás de los libros de economía divulgativa para neófitos existe una rama más lúdica y divertida; la que transforma la visión de la normalidad, la de nuestro quehacer diario, en la visión de un economista. Y eso  interesante porque realmente nuestra sociedad se mueve por varios resortes y probablemente el económico es casi el principal. Entender ese  resorte es convertir una debilidad en una fortaleza. Frase manida de cualquier cursillo de coaching de moda. Existe una cierta verdad en que el conocimiento mínimo para saber manejar estos conceptos y elementos ayudan a entender al Homo-Sapiens; es la única pasión baja que nos hemos inventado que no es natural; además si lo miramos con cierta perspectiva no deja de ser un mecanismo más de supervivencia.
'La pasta' nos importa, nos motiva, nos hacer arriesgarnos, movernos, sufrimos su falta y disfrutamos su disposición y poder. Esos papelitos que sirven para todo son un dios de la modernidad. Con estos libros entendemos esa fe que hemos depositado en esa creencia y aceptación que los papelitos tienen un valor pactado por la sociedad. El mundo se mueve con ellos.

En cuanto a la reseña del libro creo que, aunque empieza bien, decae en la necesidad de relleno y no gestiona bien el desarrollo del libro pivotando sobre un par de ideas centrales. Es una bala de fogeo que pierda fuerza a capítulos. El libro es divulgación pero no tiene claro sus objetivos y entra en algunos capítulos sin un sentido muy claro de lo que pretenden con ellos. De lectura fácil y agradable explica muchos temas pero insisto en la falta de un propósito más allá del mismo que indica el título del libro. Tiende a no tener claro los objetivos y eso hace divagar al autor.
Me quedo con los primeros capítulos que son los que valen.

Contraportada:
El Monopoly y las obras caritativas; el altruismo y el cálculo de intereses egoístas; los nuevos ricos - altos ejecutivos con remuneraciones estratosféricas - y los nuevos pobres - los asalariados-; el mundo multipolar sin fronteras y el renacimiento de las pulsaciones nacionalistas; la nueva China que reproduce desigualdades dickensianas y las consecuencias paradójicas de la política del "hijo único"; la crisis del euro y las medidas de austeridad; los avances en biología y genética y la nueva servidumbre digital; las subprime y la lógica mercantil aplicada a la sanidad y a la educación; las crisis de pareja y el despido..., parecería imposible abarcar categorías tan dispersas, diversas y contradictorias en un discurso coherente que pretenda dar cuenta del mundo actual. Y sin embargo, Daniel Cohen lo consigue, y no lo hace como una mera enumeración de anécdotas curiosas sino con una intención explícita: repensar el mundo para volverlo inteligible y replantearse las relaciones económicas en un marco que recupere aspiraciones humanas tan básicas y complejas como la felicidad.
Algunas frases sacadas sin contexto del libro: 
  • Para ser feliz:
    • Uno de los secretos de la felicidad se resume con bastante sencillez: compárese con los que tienen menos que usted. Como media.
    • Gane dinero, pero sin convertirlo en una enfermedad.
    • Envejezca con gracia.Envejecer no impide la felicidad.
    • No se compare con los otros en materia de belleza.
    • Crea en alguna cosa: Dios, la justicia social, la naturaleza. Dele un significado a la vida.
    • Ayude a los demás. El altruismo le aparta de usted mismo.
    • Controle sus envidias. 
    • Conserve a sus amigos.
    • Viva en pareja, ya que la soledad no es buena.
    • Acepte lo que es y gestione racionalmente sus debilidades. 
  • Los métodos de gestión que animan a la especialización de las empresas, el recurso a la subcontratación o la deslocalización no buscan la eficacia técnica, sino el beneficio. 
  • La responsabilidad social de la empresa es crear beneficios. No es un tema moral.
  • Se puede obrar por interés, por deber o por amor, según el caso, pero no hay nada más feo que querer mezclarlo todo.
  • Una empresa cuya organización se fundara en la sola idea de que los asalariados viven en una burbuja de egoísmo perdería el beneficio de la cooperación, de la reciprocidad, de la que son capaces los asalariados entre ellos.
  • Los psicólogos hablan de reciprocidad, un concepto a medio camino entre altruismo e individualismo.
  • Los ricos de hoy en día no se contentan con enriquecerse: se convierten en extranjeros financieros, crean su propio país dentro del país, su sociedad en la sociedad, su economía en la economía.
  • El s. XX se caracterizó por un proceso de "aburguesamiento" de la clase obrera, hoy en día habría que hablar de una "proletarización" de los ricos.
  • Los hiperricos de hoy en día tienen sueños que no son cualitativamente distintos de los de los pobres.
  • La riqueza se basta ya a sí misma.
  • Los imperios siempre tiene sus peores problemas delante de las crisis de finanzas públicas.
  • Los libros de economía que antes querían quemar: el ahorro, la educación, la apertura al comercio mundial, eran en realidad factores de crecimiento.
  • La democracia: permite al pueblo derrocar sin violencia a los malos dirigentes.
  • El crecimiento exige escolarizar a la población, y la educación lleva necesariamente a la democracia.
  • Los dos tercios de las veinticinco catástrofes más costosas (para las compañías de seguros) de los cuarenta últimos años, se han producido debido a los efectos del cambio climático.
  • El principal riesgo epidemiológico vendrá de una forma nueve de gripe A.
  • La "novedad" esencial de la humanidad no es la lucha por la subsistencia ni tampoco la inteligencia, sino la existencia de una capacidad de atención al otro. 
  • La información de las cadenas de ADN no es excesiva: tres mil millones es decir, el código digital de una película de dos horas.
  • La humanidad sólo se puede proteger si las modificaciones aportadas al cuerpo o al cerebro no sean transmisibles a las generaciones siguientes, de manera que el hombre quede intacto.
  • La modernidad se llegó en el momento de la historia en que triunfa la causa de la libertad. La postmodernidad es la nostalgia de las luchas que fueron necesarias para obtener la libertad.
  • La derecha encarnaba la reacción, la defensa de valores premodernos: la autoridad, la religión.
  • El crecimiento económico es un fenómeno fugaz, destinado a interrumpirse.
  • Si no nos planteamos abiertamente la cuestión de saber a qué llamamos "una buena vida", no podremos convertirnos en dueños del crecimiento que deseamos.
  • La tercera revolución industrial. Es una revolución en la gestión de la información, una revolución gerencial.
  • La productividad informática no aumenta en una empresa más que a partir del momento en que se acompaña de un verdadero cuestionamiento de la organización del trabajo.
  • La reducción de costes, el cost-cuting se ha convertido en el factor clave de la productividad.
  • Es la intensificación del trabajo la que se convierte en principal vector de las mejoras de productividad.
  • La economía digital no se sostiene por sí misma.
  • Ésta destruye el valor de su propio mundo, la música digitalizada, y sus operadores solo pueden vivir según la proporción de las actividades que permite generar. Debe recuperar la materialidad del mundo (espectáculos, publicidad) para existir.
  • El s. XX consiguió la hazaña de ser a la vez el más próspero y el más bárbaro.
  • Parece muy poco probable que se pueda repetir, ni de lejos, el crecimiento industrial del s. XX.
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