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2015-09-20

Artículo: El pasado decepciona menos que el futuro o para ser feliz no estimes lo que vendrá

Los lectores toleramos mejor las precuelas que las secuelas. Con esta frase que nace en medio de la escritura de una reseña he desarrollado este artículo, que pretende dar forma al porque de este pensamiento. 

Esto tiene raíces  en la psicología sobre la esperanza en las expectativas del lector sobre el futuro. Los lectores elucubramos sobre posibles evoluciones al final de una narración; nos estimula teorizar sobre la evolución de cualquier libro más allá de la última página escrita. ¿Qué sucedió luego?  ¿Consiguió la protagonista olvidar su dolor? Y llevados al extremo: ¿Vivieron felizmente?. 

Además si el escritor deja puertas abiertas y no cierra toda la historia con aclaraciones sobre dicho futuro (algo que todo escritor debería evitar), la imaginación del lector puede ser desbordante llenando los escenarios evocados que pueden ser infinitos. 

El proceso mismo de la elucubración permite disfrutar una novela después de su lectura solo imaginando alternativas y sus consecuencias ramificando opciones sobre posibles futuros. Surge de ahí incluso toda una disciplina sociológica de la especulación que en grandes series y sagas puede llegar a generar pasiones e intensos debates, corrientes de opinión de como será el siguiente libro y si las teorías que cada cual propone se harán realidad. Todo se convierte en un juego especulativo, exagerado y caricaturesco del porvenir. Llevados por la pasión del fan ante cualquier brizna de información diluida en algún oscuro párrafo. Los fan pueden generar bandos y 'corrientes' de opinión, todo un entretenimiento sobre algo tan insustancial como intentar predecir el pensamiento del autor para una siguiente entrega. Y es un 'casi' porque al final alguien acertará el escenario previsto en la mente del autor. Sin ser consciente que el asno tocó una nota correcta por casualidad no por una metódica deducción repetible.  Pero esta distracción pos-lectura tiene un contrapuesto. Ante cada nueva entrega de una serie se va sufriendo la perdida de la expectativa deseada y por tanto es inevitable desde la perplejidad de una continuación inesperada, absurda incluso para lo que el lector tenía en mente o incluso llevando a la absoluta desesperación, incluida la desconexión de la serie  por un lector despechado. De ahí surgen desde los inevitables corolarios..."de nunca segunda partes fueron buenas" o la negación de dicho secuela en el imaginario colectivo de algunos fans, además de una cantidad de escandalizados y enfurecidos seguidores defraudados. 

Adrian van Leen
Existe pues un posible principio sobre la generación de universos y series de libros ambientados en ellos. El principio rezaría así:  El autor siempre le será más fácil llegar y satisfacer al lector desde la precuela que desde la continuación.

Esto puede parecer incluso poco intuitivo, incluso podríamos pensar que una precuela es mucho más esclava para el autor que una secuela. Mi opinión es que sucede todo lo contrario. Tanto desde la visión de la poca perdida de expectativas del lector como desde la dificultad de crear una historia que debe acabar de una manera muy concreta para que pueda encajar con el libro posterior según el cronograma narrativo. 
Esto sucede porque una precuela contiene una verdad inalterable: todos sabemos como va a continuar y no es comparable al recurso literario del flashback (técnica por la cual en una misma narración el tiempo no es secuencial y se altera el orden de lo explicado permitiendo establecer contexto, pretexto y causalidad pero no conclusiones). Con el flashback podría apuntalarse alguna evidencia del final pero son muy concretas por que no tiene sentido en global sobre el libro como una historia cerrada y conclusa. Mientras una precuela tiene una continuación concreta e inevitable, no hay sorpresas y por tanto el futuro sigue pendiente realmente porque no acaba en la precuela sino en la novela original.  Aún no sea roto el imaginario del lector aún es posible el futuro esperado. El lector aún mantiene la esperanza de su estimación. Por tanto siempre sera más permisivo con la precuela que con la secuela.

Para el escritor escribir una precuela que de pie a dicha continuación no es tan complejo como la de escribir una secuela. El fracaso se cierne más sobre el futuro, la exigencia pues es superior en el futuro. En ambos casos las soluciones son infinitas. En la precuela se permite una libertad creativa mucho más alta que la secuela porque el origen aunque tiene un dominio igual de infinito que la secuela, no puede romper la espectativa futura. El lector soportará mejor una precuela porque no esta estimada. Es una condición muy humana; es una característica de nuestra mente lógica que ha evolucionado en los seres humanos para preocuparse por el futuro mucho más que por el análisis del pasado.

Para sobrevivir se necesita estimar el futuro, mucho más que el pasado.
El pasado no garantiza la supervivencia futura, estimar el futuro si.

Seguramente pocas veces el lector se pregunta como se llego y desde donde partió una historia para llevarla hasta una situación inicial de una narración. Le interesa mucho más lo que puede suceder luego. En conclusión la expectativa sobre el futuro es siempre muy superior que sobre la expectativa del pasado.  Estamos predispuestos a aceptar mejor una precuela que una secuela que puede no ajustarse a lo esperado. 

Cualquier libro que se define como una precuela tiene además una consecuencia añadida sobre el lector:  el hilvanado con la secuela, que no tiene que ser tan evidente y claro como puede ser la secuela y por tanto permite disfrutar la novela desde la perspectiva del lector omnisciente que sabe a ciencia cierta las consecuencias de los actos narrados en la precuela, sabe perfectamente lo que provocará al final toda una narración posterior. El lector acostumbra a leerlo con la oportunidad de sentirse clarividente y seguro porque no hay en el fondo realmente sorpresas ya que todo lo sucedido debe llevar irremediablemente a la narración posterior. 

Mientras que en las secuelas todo es mucho más estresante e incierto, las precuelas aseguran un final inexorable. 



2014-01-14

Artículo : Olvidando el futuro

Como cada año Francisco José Súñer Iglesias me invita a participar en las Firmas del aniversario del Sitio de Ciencia Ficción. Uno de los lugares de referencia en castellano sobre ciencia ficción. Al que siempre se acude y parada obligatoria para cualquier aficionado al género. Para saber que se cuece en el mundillo de la ci-fi, es uno de los sitios necesario, no el único pero si otro enclave del universo de información sobre el género muy bien estructurado.

Habitualmente declino la invitación por mi incapacidad de ser constante y también por cierto vértigo de participar como uno más entre tantos reconocidos comentaristas, escritores y críticos se me hace muy cuesta arriba siempre me quedaré muy por detrás;  en el Sitio existen verdaderos maestros del género que después de 30 años leyendo libros me doy cuenta de lo mucho que me falta y me gustaría leer. Para mi hay mucho respeto ante todo esto, seguramente es muy freak pero normalmente en estas comunidades es donde se encuentra gente con valores de respeto, debate hay pocos trolls y mucho mucho conocimiento disponible.  A parte de lo que escribimos hoy perdurará mucho más en el tiempo que en el ayer en papel. Hoy, que todo es intangible y parece escaparse de las manos, es cuando más futuro y seguridad hay de perduración. Todo se guarda y se replica infinidad de veces.


Francisco siempre nos marca un tema más o menos claro para abordar pero nos da total libertad de desarrollo. Igual que la ciencia ficción que tiene fronteras más o menos claras pero se expande por dentro, como el universo en todas las direcciones, pero sin salirse del contexto. El ámbito es ancho para poder decir muchas cosas.

Repasando mi trayectoria de colaboración con este artículo, o columna de opinión, he descubierto que este es el décimo año, a lo tonto, que Francisco ha tenido a bien de seleccionar algunos artículos y críticas de Enclavepublica para incorporarlas al Sitio de Cienci-Ficción. 10 años en la que mirando atrás he visto mucho trabajo, muchos conocidos, contactos y algún buen amigo que nos hemos encontrado por el camino, todo es agradecimiento eterno a lectores y comentaristas. Enclavepublica no nació con ningún interés de renombre ni de llegar a nadie. Nació para guardar mi memoria y mis lecturas de un cerebro que olvida mucho y que continuamente vuelvo a llenar. De ahí el nombre porque no es más que un enclave un punto de apertura de mi vida lectora hacía cualquiera que lo pueda aprovechar. ¿Porqué no hacerlo público y compartirlo ? Enclavepublica es a la vez un término habitual de mi profesión profesional. Se utiliza como un término en claves asimétricas en algoritmos de encriptación. Contiene pues dos guiños que se complementan.

El blog no me obliga y me divierte, no me esclaviza... mucho aunque cuando llevo algunas semanas sin publicar alguna reseña o artículo me entra un gusanillo una cierta ansiedad de estar ahí mientras pueda. Perder algunas horas de sueño y crear algo muy complementario a mi día a día profesional y familiar me completa.

Y al final me conformo con una única cosa y creo que lo he logrado a veces. Desmitificar mucho el género, acercarlo a mucha gente que nunca leyó ciencia ficción y verlo como lo que es:  un género imprescindible, maduro, muy adulto y probablemente el género que define nuestro s. XX . El siglo actual será de otros géneros pero el s.XX fue el de la ciencia ficción y con el tiempo, no me cabe duda alguna, será de los más relevantes y reconocidos.

Y esta vez, a la Decimoséptima firma, la décima solicitud, me ha parecido que tenía algo que aportar y rendimer a la perseverancia. Y en esta entrada encontrareis la replica, el clon, la copia de la que encontrareis en el Sitio.

Aquí el artículo completo (con alguna rectificación menor por errata ortográfica o gramatical) donde la premisa era:
Donde esta el futuro de que nos habló la ciencia ficción y no llego ... ¿o si ?:

Olvidando el futuro 
No existe una corriente en la ciencia-ficción ni novelas concretas que haya pronosticado un futuro con un cierto éxito de acierto. Puntualmente el asno también hace sonar la flauta alguna vez pero en general el éxito es insignificante y no se puede valorar como una componente primordial de lo que debe conseguir la ciencia-ficción. Y menos esperar que ese futuro sea cándido y maravilloso.
A medida que el género ha ido absorbiendo mares de tiempo. La realidad ha ido triturando libros que proyectaban posibles futuros. La ciencia-ficción ha caído en pequeños y grandes errores sobre el futuro, sus aseveraciones han caído en desgracia y en limitadísimas percepciones. Con visiones y profecías proyectadas  y con pequeños éxitos poco relevantes y tangenciales. 
Y la verdad, me parece de lo más normal. 
Intentar pensar que la ciencia-ficción tendrá alguna posibilidad de acertar es como esperar acertar a la lotería tres veces seguidas. La prueba del error perpetuo de la ciencia-ficción es la diferencia que se percibe entre una novela de ciencia-ficción actual que leemos con esa proyección de un futuro posible en la mente; la ciencia-ficción ha gustado por que tiene la capacidad de inspirarnos y nos permite hacer volar la imaginación con las posibilidades aún más o menos intactas de lo que el autor nos quiere transmitir sobre ese futuro; muy diferentes de las sensaciones que nos producen una novela de ciencia-ficción de cierta edad. 
¿Parece posible adivinar el futuro viendo nuestro actual presente? Pues casi que no. Un análisis de cualquier lector experimentado con algún centenar de libros de ciencia-ficción leídos, te dirá que el ratio de aciertos es muy bajo. Cojan una novela de ciencia-ficción con cinco décadas de vida, medio siglo de futuro hecho presente y... vualá, si se mira con intención de hacer dicho análisis; todo parece desencajado hasta cierto punto inocente, insustancial, incorrecto, impreciso inverosímil con la realidad actual y totalmente desenfocado. 
La ciencia-ficción es un género literario y punto. Nunca ha tenido, ni debería tener, la obligación de proyectar mayor o menor acierto que cualquier otro libro de análisis del futuro; hablando de lo que pasará en una década por delante o eones de tiempo después. 
La ciencia-ficción nos permite atisbar pequeños eslabones de lo que puede venir pero siempre esta emborronado e incompleto. Esta incompletitud, ese desajuste congénito es lo más difícil de superar en una novela de ciencia-ficción y pretender llegar a construir una novela completa en todos sus aspectos de futuro es una quimera. El mundo es demasiado complejo para proyectarlo bien en una novela. Trabajo duro y muy difícil para la ciencia-ficción si fuera una exigencia solicitada. 
La ciencia-ficción tiene que construir una novela entretenida, interesante y con calidad literaria. Además tiene que alterar las reglas vigentes y esa rotura de las reglas, de la realidad actual, nos lleva a una cadena de causas y efectos imposibles de prever. De piezas de dominó que caen en muchas direcciones y que se entrecruzan en una infinidad de efectos mariposa que alterarían tanto la realidad esperada que difícilmente un escritor podría aislarse de su propio presente. Y al final el objetivo primigenio de la novela es entretener y explicar una historia no hacer de Nostradamus. 
En su momento, en los albores de la ciencia-ficción como tal a principios del siglo XX, era más aceptable para el lector suponer futuros, hoy nuestro ritmo de cambio y aceleración, social y tecnológica también nos aleja de esa aceptación del futuro imaginado, todo va demasiado deprisa. El lector de la primera época del género quería una ciencia-ficción que solo pretendía cubrir un vacío que había generado su realidad presente. La desaparición de un mundo sin fronteras. Su mundo ya empezaba a ser demasiado pequeño y demasiado conocido para poder tener algún misterio por descubrir, algún elemento de aventura, de riesgo y de desconocimiento por llenar. 
Al final se deduce que la ciencia-ficción es una reacción a un contexto social. Una reacción social a una inquietud de las personas aventureras. Gente que no quería vivir en un mundo sin fronteras y sin nada por descubrir, sino que deseaban tener la oportunidad que tuvieron sus antepasados para pensar como tales. Que más allá de los mares, existía un mundo lleno de sirenas, krakens, monstruos imposibles, riquezas y territorios por explorar. Y existe gente que sigue buscando eso en la literatura, en el cine y en cualquier expresión artística. Así que esa ciencia-ficción minimalista prometía lo mismo que los libros de Simbad, de Las mil y una noches de Tierra de Hombres de Viajes de Marco Polo o de la Odisea de Homero. Fronteras para cruzar. 
Sociedades perfectas, mundos éticamente perfectos, inmortales, felicidad en algunos casos sin igual, maravillas imposibles, amazonas, cíclopes y dorados con ciudades hechas de oro. En esos tiempos antiguos el mundo era tan grande que nos rodeábamos de misterios de fronteras no pisadas y desconocidas. Atrayéndonos para ser holladas y donde la imaginación tenía un lugar donde desplegarse. Era misterio en su presente.
Siempre existe una búsqueda de la perfección en toda necesidad de aventura. 
La ciencia-ficción prometió lo que cualquiera debería valorar en su justa medida, una oportunidad de volver a imaginar. No es un error del género ni una confabulación de los escritores, para pintarnos un futuro lleno de perfeccionismo. Era una necesidad de un mundo ordenado, maduro y alcanzable que también formaba parte de esa necesidad de imaginar mundos extraños. 
La perfección es aburrida. Así que espero que la ciencia-ficción seguirá vendiéndonos, grandes entelequias, gobiernos coordinados para salvarnos de alienígenas o coordinados para salvarnos de un Apocalipsis climático o construyendo naves que se comerían el PIB mundial 10 veces sin reparar en problemas más terrenales étnicos, soberanías o religiosos; una perfección idealizada e imposible; pero sobretodo nos seguirán vendiendo esperanza. Esperanza de entendimiento y comprensión de respeto entre hombres por y para la humanidad. 
Pero de esa posibilidad a la realidad existe un recorrido inalcanzable; nuestra condición humana, la hace imposible, nuestra propia mezquindad y nuestro cerebro más animal. 
Nuestro futuro no será ni el peor ni el mejor de todos los mundos imaginados. Seguirá siendo un futuro únicamente humano imperfecto, lascivo, corrupto, injusto, cruel pero también hermoso, altruista y lleno de sonrisas.
Disfrutémoslo; pero olvidemos ese futuro prometedor de la ciencia-ficción, por desgracia el futuro tiene tendencia a llegar deprisa e inesperadamente. Y es más extraño e irreconocible de lo que nos gustaría. 
Mon [Ramon B] (24 de Diciembre del 2013 para el Sitio de Ciencia-Ficción) 

2012-08-27

Artículo: No, no mires lo que leo o el forrado digital



A lo largo de la historia la lectura ha ido transmutando desde el balbuceo de un proceso en comunidad, vivo y totalmente expuesto, pasando por un proceso susurrante y finalmente a un proceso introspectivo y perteneciente al mundo interior de cada individuo.

Convirtiendo la lectura en un elemento perturbador de nuestra mente que invadía ese diálogo continuo con nosotros mismos, nuestra conciencia sólo deja de dialogar con nosotros en esos momentos de lectura personal.


Al principio sólo existía la lectura oral ante la comunidad o la tribu;  el libro y la lectura eran solamente una herramienta; de apoyo inicial a los narradores, juglares, cuentistas y sacerdotes litúrgicos y sobretodo prestamistas y comerciantes como no.
Aún hoy  podemos observar este proceso en las lecturas hechas en las misas religiosas por ejemplo donde aún persiste esta tradición de lectura oral; vestigio de tiempos antiguos.

La lectura trazo un camino inevitable,  de la tradición de contar historias al lado del fuego se pueden apreciar en los primeros intentos de construir un lenguaje escrito que solamente pretendía dar un soporte más seguro que la memoria de los oradores; una escritura totalmente fónica y aglutinante.  De ahí que los lenguajes escritos iniciales no tenían en absoluto ningún tipo de puntación en los textos; de hecho, los primeros lenguajes escritos servían más que nada para dar soporte a deudas, pagos a prestamistas y a catalogar bienes, sujeto al nacimiento del comercio, que a otra cosa). Estos textos evolucionaron, a medida que la primera transmutación de la lectura podía contener otros elementos no previstos inicialmente; sabiduría y procesos de aprendizaje no solamente procesos narrativos o de gestión económica. La capacidad de transmitir experiencia y sabiduría fue sin duda el verdadero salto adelante de la humanidad.

La incorporación de los signos de puntuación y la construcción de sintaxis permitió que la lectura empezara  ha recular de los atriles para trasmutar a un concepto de lectura más personal y menos compartida. Inicialmente el proceso era susurrante seguía siendo necesario mover los labios e incluso leer con un hilo de voz mínimo. Hoy en día, aún podemos apreciar en aquellos que susurran ante una lectura, un cierto analfabetismo lector; gente mayor que no disfrutaron de una educación que hoy nos parece de lo más normal, un proceso que ha adquirido  toda su dimensión trasladando la lectura hasta el lugar más profundo de cada uno.

Hoy, desde los principios de nuestra educación, las nuevas generaciones realizan un proceso de transformación de lectura oral a lectura silenciosa rápido y fluido;  en poco tiempo aprendemos a leer en voz alta pero rápidamente va colapsando hacía el mundo interior de cada uno dejando el proceso de la lectura oral como algo casi anecdótico y del ámbito del aprendizaje más primario. A cualquier lector que le pidas que realice una lectura oral te descubrirá la poco costumbre que tenemos de hacerlo. 



Así que nos encontramos en el contexto de lo personal;  de que hacemos en esa privacidad que hasta la llegada de la era digital tenía un único resquicio, el soporte físico: el Libro.
 El observador podía descubrir mucho de una persona viendo lo que leía entre estación y estación de metro, en un viaje en tren, en una biblioteca o en cualquier espacio público. 

Algunos, los menos, ante la insoportable perdida de privacidad, optaban por protegerla mediante el forrado del libro con papel aséptico, si era posible, con un papel marrón o de diario para que la lectura fuera tan intima como era deseable, ajena a miradas perturbadoras,  preservando nuestro mundo interior de lectura de miradas insolentes. Así minimizamos esa invasión de la intimidad con un mensaje diáfano: "¡ No molestes...! Ni la solapa de libro te permitirá saber mis inquietudes".


La llegada del libro digital ha generalizado y simplificado el objetivo de conseguir la privacidad lectora; el forrado del libro es implícito al libro digital. El libro digital forra todos los libros mediante un soporte que aísla y separa definitivamente el proceso lector del soporte físico no hay pues correlación entre ambos y nos da la privacidad que deseamos.
A cuento de  este proceso rodillo que va imponiendo ese criterio, el lector empieza a permitirse más el lujo de leer en público aquello que en tiempos pasadas le hubiera dado vergüenza. Y empezamos a ver que los libros de erotismo que hasta hace poco languidecían en las librerías empiezan  a venderse en forma digital hasta conseguir que se conviertan en libros socializados y salten al papel por el simple hecho de que han roto el dique para convertirse en aquellos éxitos que de cuando en cuando todo el mundo lector o no conoce.

Aunque curiosamente la realidad es totalmente opuesta; ese proceso que nos parece privado ante las miradas cercanas es todo lo contrario; es lo menos privado que existe ya que el conocimiento de nuestras compras y nuestros gustos pasan a formar parte del corpus de conocimiento de las editoriales que registran y conocen nuestros gustos mucho más de lo que pudiera indicarnos una solapa de un libro.
Hemos pasado de la mirada indiscreta pero efímera en el momento público a la mirada discreta y eterna de nuestros libreros digitales.

Conclusión: Nos importa más lo que piensan esos ojos del vecino desconocido,  que el mundo entero.

Segunda conclusión y la que de verdad vale: Escritores afilad la pluma porque lo que la gente quiere en estos días son esas novelas que han quedado pendiente en nuestro imaginario, reprimidas, necesitadas de un buen forrado digital haciendo menos vergonzosa su lectura hasta socializarse.
"Cincuenta sombras de Grey , de la autora E.L. James, ya se convirtió, con 5,3 millones de copias vendidas en el Reino Unido y casi 20 millones de ejemplares en todo el mundo,en la novela británica más vendida de todos los tiempos.

Algunas editoriales han catalogado este nueva corriente de "porno para mamás".
Cincuenta sombras de Grey se publicó en formato electrónico, es decir, como e-book y del boca a oreja se trasladó rápidamente al formato papel siendo un éxito induscutible."

2012-01-03

Momentos: Regalando libros o es que... los inmigrantes no olvidan los orígenes



Estos días de compra compulsiva la cantidad de libros que regalo es para ilusionar a más de un editor.

Para mí es un regalo que cumple una serie de requisitos muy significativos. Son asequibles, gustan porque hay variedad de temas, aprovechable, es un regalo cultural y con cierta capacidad de envejecer bien y soportar el uso y el manoseo.



Y con cierta tristeza es probable que se vaya perdiendo con el tiempo a medida que el propio objeto del regalo clave, que es el contenido, se vaya trasladando a la red.
Este será un proceso largo en el tiempo de perdida de la magia que lo rodea... ¿ o no ?


Hace unos día regalé a un amigo un libro, se lo regalé a una persona culta, lectora asidua y con ese perfil de lo que se ha empezado a llamar un Hard-User de la red una persona con conocimiento extenso y fluido de todo lo que se cuece y se mueve en la red; persona que pasaría por un nativo de la red pero igual que yo forma parte de esa generación hasta cierto punto inmigrantes  y hijos adoptados de la red.  Los primeros colonos pero indudablemente aún sorprendidos por sus posibilidades. Nuestro valor de referencia procede de una época donde, por ejemplo,  una enciclopedia tenía un significado, o  podíamos movernos por el mundo sin un teléfono con capacidades inimaginables hace una década. Se nos nota en matices en el  acento que nos delata como inmigrantes ante los nativos que ya empiezan a ser personas con la madurez necesaria para interactuar con los adoptados y perdonarnos nuestras sorpresas y batallitas del abuelo, aquellas que les hacen dudar sobre tiempos en que no existía la red. ¿!?¿!? Algo difícil de creer para algunos niños.

Somos la generación bisagra o puente; los que consideramos Internet tecnología cuando nuestros hijos, los nativos de la red,  lo viven con tanta naturalidad que para ellos ya no es tecnología, como no lo es para nosotros el coche o una radio. Para un niño que un teléfono se interactua encima de la pantalla es de una normalidad que duele verlo.

Aunque un regalo es un regalo, un libro ya empieza a estar en esa categoría de regalo que los Hard-User pueden empezar a preguntarse si el coste se justifica dado la cercanía y la insultante accesibilidad al contenido.

Y siendo como estaba pensado en eso, mi temor ante regalar un libro era una conformidad de que el libro aunque no leído estuviera ya almacenado en algún dispositivo al alcance de un clic de mi amigo.
 Y probablemente en algún recóndito lugar una ristra de ceros y unos estaba en su posesión,  pendiente  de tener el tiempo de  leerlo.

Aún así me di  cuenta que la magia de los libros no se perderá con facilidad porque se produjo un momento de felicidad compartida del que lo recibe y del que lo da; los emigrantes adoramos la cascara y el contenido en diferente medida con una sentimiento de comportamiento asintótico nunca bajaremos de un umbral de felicidad; un umbral que nunca llegará a cero.
Todos sabemos que el contenido cada día tiene menos valor (para el lector porque al autor le cuesta su vida hacerlo) el acceso es fácil, con poco coste la mayoría de las veces se puede acceder a cientos de miles de libros pero en el regalo esta el deseo de dar a eso contenido mayor dedicación y mayor atención.

Somos la última generación analógica y la primera que descubrió un mundo nuevo de posibilidades pero nuestros ojos siguen brillando  ante ese objeto que esconde horas de diversión, aventuras, conocimiento y saber.

Feliz 2012 que no será el último de la humanidad, para desgracia de los mayas que perderán  una nueva fama efímera. Pero que será el último de una era y no precisamente por el comentario  de un refresco de agua con azúcar con ínfulas esotéricas y de nombre astrológico.


2011-08-29

Artículo: El cansancio actual de la retórica


La modernidad tiene cualidades perversas, una de ellas es la velocidad de trato entre personas, las conversaciones nunca tienen ni debate ni hacen un uso de la retórica correcto;   lo que nos lleva al gusto por la discusión fácil, el grito, el insulto,  el fanatismo y el excesivo uso de los "ad baculum"  y poco o nulas ganas de debatir, debatir implica tiempo y un éxito escaso, con pocas posibilidades de convencer a nadie.

Y por descontado debatir no es gritarse usando más la puesta en ridículo del emisor del mensaje que la disección del mensaje y la búsqueda de la objetividad en su análisis.


Hoy, lo difícil es encontrar a alguien cambiando de opinión durante una conversación o debate, parece que asumir un cambio de opinión es indigno y demuestra debilidad. Me recuerda al cuento  del "Traje nuevo del emperador"; asumir un error, quitarse la venda de los ojos es un proceso difícil de asumir porque la conclusión actual es que cambiar de opinión es signo de debilidad o de no tener valores; cuando creo que es todo lo contrario, cambiar de opinión es ante todo valentía, enfrentarse a los errores mirarlos a la cara y buscar un camino mejor, los valores de la incredulidad ante todas la ideas tanto las impuestas como las aceptadas en su momento en nuestra vida pasada. La validez de cada mensaje cambia con el tiempo y con nuestra propia experiencia vital.

Por tanto el desbocado galope del que no asume y no quiere ver errores en sus opiniones, nos lleva al enfrentamiento, al fanatismo más radical para defender opiniones contrarias; enfrentarse al vacío  de mantenerse férreo ante argumentos que pueden socavar una opinión que ya tenemos formada sobre un tema. Así que es mejor caer por ese precipicio que recular y optar por otro camino, aceptar mejores argumentos. Cambiar de opinión es inconcebible para buena parte de nuestra sociedad.


Debatir y utilizar la retórica como soporte a la argumentación, al mensaje, a la opinión en definitiva; esta en franca decadencia, poco utilizada, la retórica, es de los daños colaterales de esta modernidad y cada vez peor vista y  mayor pereza nos genera.
El vacío de los argumentos, para defender una tesis, nos lleva directamente a la discusión fanática y a la falta de criterio generalizado.

Cada día es habitual escuchar esta frase: "No se pueden comparar...". Cualquier respuesta que lleve esta frase es síntoma de este miedo al debate, a la retórica y por supuesto miedo a equivocarse y mejorar con ello aprendiendo de los errores.
Todo se puede comparar. Puedo comparar un camello y un coche de formula 1, porque los dos son medios de transporte, puedo comparar Londres con París porque ambos son ciudades, puedo comparar Mad Men con Fringe porque ambas son series de televisión, puedo comparar Messi con Cristiano, puedo comparar, Zapatero con Rajoy, y llevados al extremo puedo comparar a Messi con Zapatero y seguir con cualquier combinación.
Todo es comparable, todo tiene puntos que permiten el debate y el uso de la retórica. La retórica no cansa sólo es cuestión de ejercitarla.
 Haced la prueba y descubriereis la cantidad de veces que nos escondemos ante la frase de que nada es comparable.

Huid de aquellos que lo primero que dicen es que no se puede comparar aquello con lo otro, porque tenéis delante vuestro, un peregrino del camino fácil, que nos lleva a la incomunicación, al fanatismo.
Y, como no, al final caemos en la Ley Godwin, que no falla nunca.

2010-11-10

Navegando: Virtual Eternity. O cómo vendemos la Luna a parcelas otra vez

Descubro navegando una web con un nuevo producto extraño y lejano en el entendimiento pero que tiene seguramente su público objetivo, tanto como lo tuvo en su día la venda de parcelas de la Luna; aunque este segundo probablemente fuera una estafa en toda regla, los de Virtual Eternity aún no siendo ninguna estafa es como dar credibilidad  a la tomadura de pelo para idiotas del momento, la power balance.


¿De que hablamos? Pues de una compañía que se dedica a crear 'avatares' (entidades digitales) que presuponen son un clon de nuestra personalidad y con el que se puede interactuar. ¿Y punto? Si, nada más. 

Pero ojo que detrás de esto se esgrime todo un producto ilusorio sobre una... efectivamente supuesta eternidad virtual con todo lo que esto conlleva, tanto filosóficamente como de implicaciones futuras en el ámbito de la gestión y administración de la  identidad propia.

Hablamos de Virtual Eternity (V.E.) aquí precisamente porque es el primer elemento que descubro en la red que cubre todo un nuevo mercado futuro para explotar y explorar, probablemente lo harán mal, pésimamente por lo que he podido ver, pero como todo inicio, no siempre los primeros sacan el mejor producto. Aunque partirán con la ventaja de ser los primeros que siempre es un punto a favor. Esto puede evolucionar hasta límites insospechados.

V.E. genera un producto para una necesidad que nadie sabía que teníamos. Bajo la simpleza de los conceptos de avatar y clon, se esconde algo de una enorme complejidad es su ejecución realista, aún la tecnología actual esta lejos de dar con una solución o al menos una aproximación que de cierta credibilidad a este producto.

 Al final lo que se ofrece llanamente es un algoritmo para generar una entidad informática (avatar) capaz de realizar procesos de conversación e interacción con un ser humano, dotándo al avatar de una base datos, más o menos personalizable para que la información inferida dentro del avatar al generar conversación con una persona se acerca lo máximo posible a los postulados del carácter, psicología y experiencia vital del sujeto matriz del avatar. El avatar con la identidad lo más parecida a la persona matriz puede realizar muchas funciones. Se me ocurren unos cuantas aplicaciones entre la de convertirse en un especie de ancestro familiar suministrador de consejos a las futuras generaciones, como un continuador de todo aquello que tenga que ver con  nuestra presencia en la red, una vez estemos "calvos".

Pero aquí lo que se vende es la capacidad de suponerle al sistema una especie de tierra prometida de eternidad simulada, no seremos nosotros, nuestro clon digital, pero algo queda y esta premisa tiene atractivo y por tanto les va ha generar negocio suficiente para darle sentido empresarial a esta aventura, bien por ellos, ya puestos esto sólo es una parte del negocio por otro lado podríamos comprar nuestro propio clon de nuestra actriz favorita, o nuestro deportista admirado,  etc etc. Aunque la principal función es la gestión post-mortem dle sujeto matriz ya me imagino variantes a cada cual más escabrosa.

El resultado es y será por mucho tiempo deficiente pero es un principio de algo que en un utópico perfecto de clonación digital perfecta es un producto que compraría.... Siempre he querido saber porque  odio los garbanzos y me chiflan los frutos secos, a lo mejor mi avatar lo sabe y me lo explica, lo activaría en vida, sería el amigo invisible perfecto.








2010-03-02

In Memoriam: Philip no está muerto lo estamos todos


Un dia com hoy moría Philip Kindred Dick hace 28 años, el 2 de Marzo del 1982.

Uno de mis escritores fetiche. Probablemente uno de los grandes pesos pesados que ha dado el género y que elevó un par de eslabones la ciencia ficción dentro de la literatura universal.

Fue siempre una persona con graves problemas psicológicos al borde de la dualidad de personalidades que se reflejo en su forma de escribir y en los temas recurrentes de su literatura siempre girando sobre el concepto de realidad y no realidad, de la conciencia del yo, de la personalidad y de las multiples percepciones que tenemos sobre la realidad y su interpretación humana.

Autor de novelas imprescindibles como Ubik o El hombre en el Castillo, nunca en vida tuvo el reconocimiento que le proporciono la adaptación cinematográfica de una de sus novelas: ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?. Destacó mucho en la faceta de cuentista donde los conceptos de realidad, personalidad y percepción se cruzaban y se entrelazaban de mil maneras.

Su vida transcurrió con muchos apuros casi bordeó la indigencia en muchos momentos y han sido sus adaptaciones y su forma única de escribir lo que con el tiempo le ha ido situando en el pedestal que se merece.

En su memoria un recuerdo de frases que se le atribuyen:
  • La realidad es aquello que, cuando uno deja de creer en ello, no desaparece.
  • El abuso de las drogas no es una enfermedad, es una decisión, como la decisión de saltar desde un coche en movimiento. No lo llamaría una enfermedad sino un error de juicio.
  • Los escritores de ciencia ficción, y siento decirlo, realmente no sabemos nada. No sabemos hablar sobre ciencia porque nuestro conocimiento sobre ella es limitado y no oficial, y normalmente nuestra ficción resulta terrible.
  • El instrumento básico para la manipulación de la realidad es la manipulación de las palabras. Si tu puedes controlar el significado de las palabras puedes controlar a la gente que utiliza esas palabras.
  • Tenemos un montón de goteras en nuestra realidad.
  • Ahora definiremos lo que es la buena ciencia ficción. La desfiguración conceptual (la idea nueva, en otras palabras) debe ser auténticamente nueva, o una nueva variación sobre otra anterior, y ha de estimular el intelecto del lector; tiene que invadir su mente y abrirla a la posibilidad de algo que hasta entonces no había imaginado. "Buena ciencia ficción" es un término apreciativo, no algo objetivo, aunque pienso objetivamente que existe algo como la buena ciencia ficción.
  • Las riquezas y las propiedades me hacen sentir incómodo; (...) tengo la típica conciencia izquierdista (...) que desconfía de la vida fácil.
  • Darme una nueva idea es como dar a un imbécil un arma cargada, pero te lo agradezco de todos modos, bang, bang.
  • La elección humana es imposible sin el conocimiento, y la elección adecuada sólo es posible allí donde el conocimiento es completo y está científicamente organizado. Eso es lo que nos diferencia de las bestias.
  • ¿Saben cuál es la verdadera base del poder político? No las armas ni las tropas, sino la habilidad de hacer que los demás hagan lo que uno desea que hagan.
  • Tenemos un mundo ficticio; este es el primer paso...Es nuestro mundo desfigurado por el esfuerzo mental del autor, nuestro mundo transformado en otro que no existe o que aún no existe. Este mundo debe diferenciarse del real al menos en un aspecto que debe ser suficiente para dar lugar a acontecimientos que no ocurren en nuestra sociedad o en cualquier otra sociedad del presente o del pasado. Una idea coherente debe fluir en esta desfiguración; quiero decir, que la desfiguración ha de ser conceptual, no trivial o extravagante...Esta es la esencia de la ciencia ficción, la desfiguración conceptual que, desde el interior de la sociedad, origina una nueva sociedad imaginada en la mente del autor, plasmada en letra impresa y capaz de actuar como un mazazo en la frente del lector, lo que llamamos el shock del no reconocimiento. El sabe que la lectura no se refiere a su mundo real.
  • Ahora tratemos de separar la fantasía de la ciencia ficción. Es imposible, y una rápida reflexión nos demostrará. Fijémonos en los personajes dotados de poderes paranormales; fijémonos en los mutantes que Ted Sturgeon plasma en su maravilloso "Más que humano". Si el lector cree que tales mutantes pueden existir, considerará la novela de Sturgeon como ciencia ficción. Si, al contrario, opina que los mutantes, como los brujos y los dragones, son criaturas imaginarias, leerá una novela de fantasía. La fantasía trata de aquello que la opinión general considera imposible: la ciencia ficción trata de aquello que la opinión general considera posible bajo determinadas circunstancias. Esto es, en esencia, un juicio arriesgado, puesto que no es posible saber objetivamente lo que es posible y lo que no lo es, creencias subjetivas por parte del autor y del lector.
  • La diferencia entre un relato corto y una novela reside en lo siguiente: un relato corto puede tratar de un crimen; una novela trata del criminal, y los hechos derivan de una estructura psicológica que, si el escritor conoce su oficio, habrá descrito previamente...Las novelas cumplen una condición que no se encuentra en los relatos cortos: el requisito de que el lector simpatice o se familiarice hasta tal punto con el protagonista que se sienta impulsado a creer que haría lo mismo en sus circunstancias.
  • Creo que la paranoia, en algunos aspectos, es la evolución en los tiempos modernos de un antiguo y arcaico sentido que los animales de presa todavía poseen: un sentido que les advierte de que están siendo observados... Estoy diciendo que la paranoia es un sentido atávico. Es un sentido persistente, que tuvimos hace mucho tiempo, cuando éramos, o nuestros antepasados eran, muy vulnerables a los depredadores, y este sentido les advertía de que estaban siendo observados, y eran observados por algo que, probablemente, iba a atacarles... Mis personajes poseen a menudo ese sentido.

Te recordamos...

Para mucha más información (1) (2).






2010-01-04

Tiempos de cambio, tiempos de lecturas. 2010


Empieza el 2010, un año de referencia para la ciencia ficción que da nombre a una novela de Arthur C. Clarke. Un año que se inicia con tempestades económicas empapándonos y un año en el que no se aprecian mejoras en el horizonte ni eufemismos de brotes verdes.

Sigo pensando que estamos ante un ciclo de diez años de vacas flacas y probablemente con cambios de calado (llevamos dos nos quedan ocho). Cambios en la balanza del poder que pasará definitivamente del dominio atlántico entre EUA y Europa a un dominio del pacífico entre EUA y China. Cambios de relación entre las personas y el trabajo cada vez más precario y sobretodo más escaso y lo más triste es que un cambio de tendencia económica no garantiza en absoluto mejores perspectivas laborales. España sufrirá por su incapacidad de cambiar el modelo económico del ladrillo a economías más emergentes y de futuro.

Cambios tecnológicos de menor volumen pero que seguirán impactando en la sociedad de manera determinante, olvídense de los portátiles y miniordenadores, los tablet de la mano de Apple vendrán para cambiarlo todo y una nueva generación de dispositivos se impondrá.

Si tenemos recuperación económica tendremos subidas del precio de la gasolina. En un año o dos estaremos a precios nunca vistos. El litro de gasolina a 2 euros no será para este año a lo mejor pero lo veremos si hay una recuperación económica en los próximos años.

Y al final entre tanta crisis aparecen los lectores de libro electrónicos que no han sido ni de lejos el producto estrella de estas navidades porque no creo que sea un producto de gran consumo. Si en españa se lee poco un producto que sirva para leer no va ser el boom. Aún así la mula se va llenando de libros y con un par de días conectada podrías disponer de miles y miles de libros la mayoría libres de derechos, así que la literatura cada vez más asequible, más barata y en consecuencia menos valorada.

Y la ciencia ficción destella de vez en cuando aunque sigue coja si hablamos de Europa, sigue desaparecida si hablamos de España y se la sigue a larga distancia en el resto.
Aún así es curioso que siendo tan invisible para todo el mundo, la ciencia ficción literaria, cuando modificamos el soporte nos encontramos que las películas que gustan en masa son las de temática de ciencia ficción y fantasía y un buen ejemplo es Avatar que tiene tantas referencias al género y variadas diferentes obras que da para artículos enteros en la Web

Finalmente esta decada que termina nos deja una novela... The Road (La carretera) de Cormac McCarthy novela de ciencia ficción que es considerada la mejor novela de la década por Entertaiment Weekly.
Para los que nos pasamos el día defendiendo el género más allá de las naves espaciales y las espadas láser fálicas es una enorme satisfacción disponer de novelas de este nivel.

Una supernova del género ahí queda eso.






2009-03-04

Artículo : Un juez de ovejas o como separar ovejas negras de ovejas blancas

Durante estos dos últimos meses, este que les escribe ha estado muy liado realizando un intenso trabajo literario, con sombrero de juez, dentro del jurado del primer premio literario de cuento corto de ciencia ficción, fantasía y terror de la web y programa de radio OvellesElectriques.
Eugeni
, padre de la criatura, confió en mi humilde criterio para formar parte del jurado y realizar la lectura y la valoración de los más de 120 cuentos que se han presentado al premio. La verdad es que la afluencia de escritores ha sido enorme y no esperábamos tanto éxito ni tal cantidad de cuentos presentados a concurso; fue toda una experiencia, muy divertida, enriquecedora y sobretodo instructiva, al menos por mi parte.

Os diré también que estoy satisfecho con el resultado, porque mis propias filias y fobias, se vieron reflejadas en buena medida con los ganadores elegidos y por tanto doy por bueno mi dedicación y mi tiempo a leer tantos trabajos con tantas ilusiones detrás de escritores en eclosión y en formación.

Este artículo pretende explicar un poco como creé y aplique un modelo de valoración sobre los cuentos presentados al concurso.

Sin dar detalles sobre ninguno de los cuentos concretos si que daré ciertas pautas repetidas, errores habituales y también los aciertos literarios de los relatos presentados,
También puede ser una guía para aquellos futuros concursantes al premio o premios parecidos para que dispongan de una guía y una referencia para auditar sus trabajos.

Esto sólo se aplica a mi propia percepción como juez, seguramente los otros jueces tuvieron modelos y criterios mejores, parecidos o radicalmente opuestos.

Cada juez imprimió su propio sello a la valoración y al resultado final pero las afinidades y la calidad general de un relato siempre fue suficientemente clara para todos, al menos, en las primeras fases de criba, corte y selección de los mejores por tanto es de esperar que lo expuesto en el artículo dará más oportunidades de éxito y puede generar mejores relatos y de mayor calidad a sus autores.

El propio concepto de éxito es relativo, el premio sólo valoraba a ganadores, segundo y tercer plato pero había buenos relatos que se han quedado en diferentes puestos 4,5,6 hasta los 20 primeros son cuentos que por matices mucho más subjetivos que objetivos han quedado en diferentes posiciones. Todos son cuentos logrados pero por desgracia sólo ganan y tiene visibilidad los tres primeros.

Aunque si prospera la iniciativa de realizar un libro con los mejores relatos, creo que el éxito de estar en dicho libro será tanto o más importante que ser el más valorado por un jurado que los lectores pueden, con todo derecho, despreciar y disfrutar todos los cuentos por igual.

Una apreciación más. Los elementos expuestos no están pensados sólo para cuentos del ámbito de la ciencia ficción, terror y fantasía. Los tres géneros tiene en mayor o menor medida elementos que deberían estar presentes siempre. Los géneros no son dominios con fronteras definidas y por tanto todo lo explicado puede adaptarse a cualquier género.

Elementos que deberían siempre estar presentes en un cuento:
  • La corrección semántica. Hay que expresarse con claridad, la puntación debe ser la correcta; una mala coma puede destrozar una frase y dar al traste con el relato. No es tan preocupante, para mi, la ortografía que no deja de ser un convecionalismo innecesario la mayoría de veces. Una frase bien construida es más importante que un acento bien o mal puesto pues muy pocas veces un acento nos perjudicará; una mala frase si que es determinante. Esta es una visión muy personal y los talibanes de la corrección ortográfica también puede ser jueces en jurados.
  • La verosimilitud del cuento... sea ciencia ficción, terror o fantasía tiene que ser creíble; la historia, l'ambientación, la creación de personajes creíbles es imprescindible, si el texto no se vende solo, sino se consigue que el lector traspase el umbral entre leer palabras encadenadas y introducirse dentro de la historia es que el cuento es fallido.
  • Es importante escribir para el lector no para el escritor. Un error habitual de los novatos o primerizos es escribir pensando en espantar demonios internos sin ponerse en la piel del lector. Si cuando se lee una novela vemos más al escritor escribiendo que al personaje desarrollándose en una situación algo no esta funcionando como debería. Esto sucede cuando los personajes son todos parecidos cuando el escritor no consigue realizar un trabajo que permita ver a personaje infantil expresándose como un niño, a un personaje anciano actuando como tal y a un científico loco siendo un loco de verdad.
  • Un cuento no hace falta que sea original para que sea bueno, lo de siempre se puede explicar de mil formas distintas y con un giro nuevo cada vez. No es necesario ser innovador pero tampoco se debe caer en realizar un cuento que no aporte nada nuevo. Todo el mundo tiene influencias y se pueden notar eso no es malo. Aportar algo nuevo implica tocar la cuerda que hace vibrar a los lectores, generar empatía entre personajes y lectores, crucial.
  • Las personas son complejas por tanto los personajes planos malos malísimos y buenos buenísimos son malos personajes. Los personajes oscuros, los ambiguos, los complejos, los personajes con comportamientos y motivaciones contradictorias.. es decir, los más humanos le dan carácter a un relato y credibilidad.
  • No insultéis la inteligencia del lector, no hace faltan explicaciones de lo obvio, da pistas, no soluciones a los enigmas y a la situaciones expuestas. Si el lector se pierde es su obligación buscar el hilo de lo que no se ha entendido o que palabra era clave para entender lo que esta pasando. Ser redundantes es un error. Ser sobreinformadores es un problema, como explicar el significado un chiste una vez contado.
  • Otro error habitual es cerrar totalmente un relato. No siempre es necesario cerrar un cuento con una única interpretación no hay que esclavizar al lector con una solución totalmente cerrada, axiomática y sin variantes. Los mejores relatos son aquellos que descubren un enigma y abren otros, aquellos relatos que cierran una historia pero te abren otra puerta y que la dejan simplemente a la imaginación del lector.

Elementos que son deseables pero no imprescindibles en un cuento:
  • Es deseable que el cuento o novela genere nuevo lenguaje, nueva semántica sobre las palabras. Un cuento de fantasía, terror o ciencia ficción bueno tiene lenguaje propio, modifica el lenguaje de forma especial para el cuento, tiene términos propios del relato y que fuera de él no tendrían sentido. Consiguir generar un lenguaje secreto conocido solo por el escritor y sus lectores... es algo antropológico, es tribalimos literario pero un elemento clave para generar sensaciones en el lector y empatía con la historia contada.
  • Es deseable que el cuento tenga un giro argumental, una sorpresa, los cuentos pierden mucha fuerza aunque no calidad literaria, si no se disponen de esa sorpresa, ese giro argumental final que transforma toda la percepción del lector sobre lo que se leía, que le permite disfrutar de un momento que sera único y que irremediablemente no volverá a experimentar. Sin un giro argumental, cuando todo lo que esta pasando es previsible el cuento solo requiere de catalogación. Cuando de un cuento de 3 páginas a los dos párrafos ya tienes una idea clara de como acabará y el final se confirma sin duda ,pierde fuerza. Un giro o una sorpresa siempre es un extra.
  • Es deseable que el 'tono' este bien definido una misma historia según el tono en que es contada puede ser mala o buena. A veces se escribe un cuento y percibimos que el tono no es el correcto o no es estable, encontrar el tono es clave para darle consistencia y solera al relato. Puede ser un tono serio, dramático, tosco, aspero, sarcástico, irónico, oscuro, grotesco, optimista, pesimista, etc. Escoge el correcto pero mantiene el tono. No se puede intentar ser dramático un párrafo y ser irónico al siguiente y optimista luego para volver a ser dramático. Resta fuerza y personalidad al relato.

Elementos que deberían evitarse siempre en un cuento:

  • Siempre que sea posible debe evitarse el narrador omnisciente aquel que lo sabe todo, ese narrador atemporal que conece el futuro y el pasado, que nos guía por el relato, deberíamos evitar los ... "había una vez una chica que estaba sola y tenia miedo porque tal y cual y el mundo es así por esto o por lo otro y blablabla" exagerándolo... pero siempre demuestra poca calidad todas aquellos cuentos que requieren de explicaciones al principio. Si existen explicaciones en medio peor aún. Y si están al final es que el cuento esta muy mal construido. Los buenos cuentos se autoexplican sin necesidad de palabras se leen entre líneas todos los elementos de ambientación, los resultados esperados son mejores y la interpretación del lector puede ser incluso mejor que la pretendida por el escritor. El resultado final por tanto tendrá una calidad superior.
  • Es necesario evitar la paja innecesaria y más en clave de cuento o relato corto. Chejov decía que si el protagonista colgaba un cuadro en el primer párrafo de un cuento ese clavo debería servir para colgar al protagonista al final del cuento. Sin ser tan radicales como Chejov si que creo necesario evitar lo superfluo en los cuentos porque estamos limitados en dimensión y por tanto debemos evitar todo aquello que no aporte nada a la historia y llene de páginas sin aportación a la historia.
  • La inconsistencia es otro problema aún peor porque independientemente de los géneros que tratamos no se puede ser inconsistente. En pocas palabras...no se puede romper un vaso y volverlo a coger un párrafo más abajo. Esto nos arranca de la historia nos demuestra que estamos encadenando palabras sin generar nada viable y que no existe credibilidad en la historia.
  • Nunca se debe escribir un cuento y enviarlo directamente a un premio. Tenia una profesora/escritora, de los talleres de escritura que me decía, con razón, que toda obra debe reposar un mínimo de 5 o 6 meses en un cajón cerrado y pasar por una segunda lectura pasado ese tiempo, volver a leerla con otro estado de ánimo, si las sensaciones se mantenían y la sensación final era la misma que cuando se escribió es que era una relato de calidad. Hay que alejarse del proceso de escritura para darse una perspectiva propia y ser un poco más objetivos con nuestro trabajo.
Nadie dijo que fuera fácil como en el fútbol... todo el mundo sabe jugar pero sólo los buenos se ganan la vida dándole a la pelotita.

Finalmente comentar que sin quererlo al final los tres relatos ganadores pertenecían a cada uno de los géneros opcionales no fue premeditado, no había ninguna regla ni directriz para ello pero da cierta justicia a los tres géneros aunque en ECP lo que nos va más es la ciencia ficción como sabéis.


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2009-02-09

Artículo : La crisis mundial o va ser que la ciencia ficción tiene un oceano azul para todos


Que Paul Krugman flamante premio Nobel 2008 de economía sea un aficionado a la ciencia ficción no es un secreto. Que Paul decidiera convertirse en un economista gracias a esa afición tampoco es un secreto. Que Paul realizara, en uno de sus primeros trabajos, un estudio sobre comercio interestelar en base a bienes en tránsito a velocidades cercanas de luz, no es que sea un secreto o una anécdota es que suena a ciencia ficción en estado puro. Pero Krugman, aficionado o no, tuvo siempre presente esa relación que existe entre ciencia ficción y economía, esa capacidad de prospección, proyección y predicción que relaciona una rama literaria habitualmente ignorada como la ciencia ficción con una rama de la economía menos conocida... el de los estudios de sistemas económicos.

La serie fundación de Asimov nos habla de los psicohistoriadores que son matemáticos que actúan sobre ciertas variables para manipular el devenir de una sociedad de dimensiones cósmicas. Krugman quiso convertirse en un psicohistoriador como muchos que nos enamoramos de esa ciencia con tanto poder. Paul sólo encontró un camino para acercarse a ser lo más parecido a un psicohistoriador y fue convirtiéndose en un economista brillante, capaz entre muchas predicciones, de pronosticar en la década de los 90 la enfermedad que sufría el capitalismo global y lo que nos venía encima ya con sus primeros avisos con la gripe económica de las crisis de Japon y los dragones asiáticos de mediados de los 90 y la actual pulmonía mundial de un enfermo comatoso terminal.

Asimov conocido por las tres( o cuatro) leyes de la robótica tiene, para mi, mucho más relevancia con sus psicohistoriadores un concepto mucho más realista, que con dichas leyes de la robótica, inocentes y naif ya puestos, que sirven de ejercicio filosófico sobre la relación entre máquinas y humanos y poco más; pero los psicohistoriadores son otra cosa... como Krugman son ya una realidad de nuestro tiempo.
Cuando un director de un banco nacional o supranacional como el americano o el europeo cambia el tipo de interés genera un efecto de proporciones bíblicas en todo el mundo y luego nos hablaran de los líderes del mundo si son los políticos... falso; esos economistas convertidos en psicohistoriadores son los auténticos gestores del planeta para bien o para mal debemos esperar que sus decisiones sean acertadas.

La política de naturaleza siempre local nada puede hacer con una economía global.
Efectos sociales debastadores como el Nazismo surgieron después del shock de la gran hiperinflación alemana una maniobra económica que genero un efecto sedante y un descrédito del poder político en ese momento en el poder. O Mao en China con la revolución cultural y la llegada posterior al poder de Deng que toco los resortes económicos necesarios para convertir un país rural en una economía productiva que absorbe 100 trabajadores por minuto en las inmensas zonas industriales del litoral chino.

Los economistas convertidos en los modernos psicohistoriadores saben que las influencias en la sociedad se consigue realizando modificaciones en 'pequeñas' variables económicas para generar una cascada ligada de causas-efectos de una forma imparable, influyendo en el día a día de muchas personas... el precio del dinero, los impuestos, las retenciones, el IVA, el IPC, el IRPF, la apreciación y depreciación de las monedas, la tasas de cambio, los subsidios, la deuda pública, las pensiones ese conjunto de cifras interminables que para muchos solo son números se convierten de la noche a la mañana en cuerdas de una marioneta, en una preocupación ciudadana para poder pagar la hipotecas cada mes o simplemente subsistir y no ahogarse.

Los economistas no afectan a una persona en concreto de la misma manera pero si afectan a la sociedad en su conjunto, trabajo parecido al de un psicohistoriador.

La velocidad de circulación de la información genera cada vez más indicadores, más variables para comprender como funciona el paciente y como podemos prevenir enfermedades del sistema, aunque a veces les toque lidiar con un enfermo terminal como el actual. Si alguien lo puede arreglar son personas como Paul Krugman o Josep Stiglitz otro gran economista con capacidades psicohistóricas.

Cada gran crisis de la historia viene precedida por un cambio en la relación humana con la ciencia; que provoca a la vez una fractura, un cambio de paradigma social, un cambio en el equilibrio político mundial y en definitiva un cambio de nuestras modelo de relaciones con efectos casi eternos.

Internet es el elemento clave de la actual crisis, la capacidad de transmisión de información, bienes y dinero a una velocidad incontrolable a roto con los modelos de prevención. ha sido un elemento disruptor que no se ha digerido a tiempo.

Estamos en estado de shock, nuestro dinero se deposita en una caja de un pueblo y al minuto sirve para comprar una casa en las antípodas del mundo; los psicohistoriadores deberán añadir nuevas variables para cuidar al enfermo Krugman nos hablaba de bienes moviéndose casi a la velocidad de la luz... bueno, ya lo tenemos aquí habrá que ver si pueden lidiar con el enfermo antes que muera.

Es en la ciencia ficción donde encontraremos la inspiración para las soluciones a la crisis mundial, ese nuevo cambio, ese elemento disruptor que necesitamos para reinventarnos, puede ser la nanotecnología, la neurociencia, la creación de una energía limpia que destrone al petróleo, la genética; la capacidad de idear de la ciencia ficción, para motivar e influenciar a ingenieros, científicos, políticos y economistas es lo que precisamos para salir del pozo. Gente de mente abierta para navega por nuevos océanos en busca de nuevas fronteras.

A los que crean que la ciencia ficción muere se equivocan... se reinventa, se redibuja, cambiará de soporte y de forma pero siempre es el primero en navegar por los nuevos océanos lo cartografía y pone cimientos al faro para las nuevas generaciones; por si no se han dado cuenta ciencia ficción y creatividad son hermanos de sangre fluyen y debemos fluir también nosotros, no existe la solidez sólo la fluidez; el mantener el status quo, el conservadurismo, el inmovilismo y la negación y resistencia a cualquier barrera al cambio es simplemente inútil, cuando menos se quiere cambiar y menos aceptar los cambios, más posibilidades de ahogarse en los nuevos mares habrá.


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2008-12-01

Artículo : Elbot y los escritores de listines telefónicos


Origen:

Traducción escrita al castellano desde su original en oral catalán.
Desde la sección de ECP: Des de la Red (desde la Red) del programa OvellesElèctriques (ovejas electrónicas) de Eugeni Guillem de la radio local Sant Quirze 89.5 FM en su emisión del día 21 de octubre del 2008.






Artículo : Elbot y los escritores de listines telefónicos

El matemático y criptógrafo Alan Turing (uno de los fundadores de la informática y el gran artífice en romper el sistema de códigos de la máquina Enigma que permitía enviar mensajes teóricamente indescifrables entre los alemanes durante la segunda guerra mundial) en el año 1950 describió un método para interpretar las capacidades intelectuales de un ordenador. Este método consiste en el análisis de una conversación escrita entre dos entes uno de ellos humano y el otro una inteligencia artificial. El análisis se realiza por una persona que sin conocer quien es quien tiene que decidir mediante el análisis de los mensajes enviados entre los dos entes quien de los dos es humano y quien es un ordenador. Este método llamado Test de Turing, aunque simple en su concepción es de una complejidad enorme tanto que desde su formulación ningún ordenador ha engañado suficientemente al juez para equivocarse de forma suficientemente clara como para no hacer inequívoco quien es el ordenador y quien es el humano. La conclusión que surge detrás del Test de Turing es que si un programa es suficientemente inteligente para engañar a un humano para hacerle creer que es humano, entonces es que realmente es una máquina inteligente y se tendría que tratar como tal.

Haciendo grandes números, la potencia de los ordenadores en 58 años, desde el postulado del Test de Turing, se ha multiplicado por 25 millones según la ley de Moore que afirma que la potencia de los ordenadores se duplica dada dos años. (Aunque fue enunciada años después).
Los algoritmos y los programas con técnicas de inteligencia artificial se han mejorada sin parar pero el gran reto sigue pendiente de superar, pero no por mucho tiempo como veremos...



La universidad de Reading ubicada entre Oxford y Londres celebra cada año una competición con el espíritu de conseguir que algún programa de ordenador supere el Test de Turing con premios económicos, el Premio Loebner dotado con 100.000 dolares y una métrica de valoración concreta y una unidad de medida definida de forma que el objetivo de la universidad con su competición es que en el 30% de las veces que se hace el Test se engañe a los jueces.

Elbot, un programa con tecnología alemana, ha sido el programa de ordenador que ha ganado la competición este año, como en todos los años anteriores no ha superado el Test, el 30% de las veces pedidas por la competición; pero por primera vez, Elbot se ha quedado muy cerca.. ha conseguido un 25% de veces engañar a los jueces. Y no solo Elbot ha hecho un gran papel en esta edición sino que todos los programas presentados han conseguido engañar en alguna ocasión a los jueces. Una de las dificultades de esta prueba es que la temática es totalmente arbitraria, cualquier tema puede ser escogido, como si quisiéramos hablar con alguna persona en una conversación de café bien normal. Esto implica que no se pueden preparar excesivamente las respuestas porque te puede preguntar sobre temas totalmente inesperados, como este año; que se hablo sobre quien escribe los listines telefónicos. Qué conversación más absurda pero más humana en el fondo.

Ahora unas conclusiones... Si en una competición hecha con gente experta y con temas totalmente diversos algunos programas ya empiezan a despistarnos sobre si son humanos o no. ¿ Os imagináis que pueden realizar estos sistemas con conversaciones de ámbito mucho más limitado y sin restricciones ? Por ejemplo... con ventas por teléfono. ¿Quien no ha recibido una llamada a cualquier hora vendiéndonos el último modelo de linea ADSL ? Si al final todas las explicaciones que nos darán y las preguntas que haremos son practicamente las mismas ? Además, no somos unos expertos intentando averiguar si hablamos con humanos o no ? Os imagináis un soporte de 24 horas para un producto vendido y sin saber muy bien como funciona. O una transmisión por radio sobre una actividad deportiva con una reglas muy definidas. O una moderna Elena Francis un consultorio telefónico para temas concretos. O un consultorio de atención médica rápida sobre síntomas de enfermedades. En fin, infinidad de aplicaciones de una tecnología emergente con unas posibilidades infinitas.

Los robots ya son la principal mano de obra en la fabricación industrial, factorías totalmente robotizadas que fabrican cualquier cosa, ya hace tiempo que los ordenadores hacen los cálculos más rápido que los humanos y a unas velocidades que requerirían vidas enteres lo que hacen en segundos. El Deep Blue es un ordenador que ya es actualmente imbatible como jugador de ajedrez del que podemos suponer que en cualquier juego de mesa ya son mejores que nosotros. Son capaces de analizar información durante 24 Horas sin interrumpción buscando correlaciones tan curiosas como la que se descubrió en los sistemas informáticos de la WalMart, despues del paso del huracán Charley por la costa de Florida detectaron que las vendas de cerveza en las zonas afectadas por el huracán aumentaban de forma considerable, tanto como para acabar los stocks disponibles y procedieron a aumentarlos en las tiendas cuando llegó un nuevo huracán el Frances. Fue un éxito total de vendas de cerveza y evitaron problemas de abastecimiento.

Bien, podemos pensar que la voz se notará sintetizada y no parecerá humana cuando hablen por teléfono... grave error los programas de sintetización de voz son casi perfectos y difíciles de discriminar si son reales o no.

En fin... suman mejor, juegan mejor, trabajan mejor, memorizan mejor, analizan mejor y les queda poco para ser mejores conversadores. ¿Alguien se puede imagina que Darwin no tenia razón?. ¿Alguien sabe cual es el siguiente paso evolutivo ? A mi no me quedan muchas dudas. ¿Y ustedes ?.

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