2005-09-30

Epidemias virtuales

Hay cosas que personalmente las encuentro tan serias que hasta me provocan risa.
Fijaos en esta cabecera de la noticia sobre un juego comentada por una Web especializada en juegos para ordenadores y consolas:
- Una plaga mortal asola World of Warcraft


El tema, en pocas palabras, trata sobre una epidemia viral creada para realizar una pequeña opción de acción y aventura en un juego on-line se les escapa de las manos a los programadores del juego y los propios jugadores utilizando las propias reglas del juego infectan a cientos de jugadores on-line con el perjuicio de no poder jugar en absoluto porque al crear un personaje automáticamente se muere infectado por la epidemia viral.
En el fondo es una tontería de dimensiones descomunales si no fuera porque con ello va asociado un nuevo formato de ocio virtual o sea una nueva tendencia sobre el futuro en las formas de divertirse y gastar nuestro tiempo de ocio.

Una tendencia que se plasma en las nuevas generaciones, y no tan nuevas, que han dejado de lado las canicas y los cromos para dedicarse a un ocio más inteligente, con mayores posibilidades y diversidades de juego, pero con evidentes problemas como puede ser una fuerte adicción y una inversión en un entorno tan próximo a la realidad que puede provocar en el jugador la perdida de la perspectiva de que es solo eso... un juego.

Lo interesante de la noticia es que BBC news segun la Web se haga eco de la noticia dandole entonces la categoría de noticia de interés general; categorización que por lo menos es discutible.

Existen además fuertes implicaciones económicas que harán de estos juegos algo más que juegos en los próximos años, existen empresas que por módicos precios te generán personajes y les dan suficiente 'cache' para que jugar con ellos sea susceptiblemente ventajoso.
Dentro de poco, si no existen ya, tendremos empresas que comercializarán objetos o items para estos mundos virtuales con trabajos costoso en diseño. El dinero y los negocios surgirán de forma natural como un componente más del juego o con su reflejo en la realidad... o devería decir nuestra realidad.


Si disponemos de un mundo virtual con 4 millones de usuarios,por ahora, como es el caso de World of Warcraft; ¿ No podremos publicidad ? ¿ No venderemos parcelas en zonas transitadas para instalar negocios que pueden o no pueden tener una relación directa con nuestra realidad ? ¿ No se instalarán servicios dentro del mismo mundo virtual que se cobraran en el mundo real o directamente en el propio entorno?
En fin un conjunto de preguntas que nos realizamos pero las más interesante son las que no podemos preveer que negocios impensables surgirán que nuevos tipos de economias surgirán. Los próximos multimillonarios serna gente que creará fortunas dentro de un juego... ¿ Podrán enviar esa fortuna a nuestra realidad ?
Tenemos por delante un nuevo reto... por lo pronto intentaré resucitar un personaje en el mundo de Warcraft haber si consiguo escaparme de la epidemia y montar un negocio de venta de mascarillas antivíricas, al por mayor por descontado.

PostData : ¿ Será una estrategia de marketing y publicidad ? Como mínimo con nosotros han conseguido su proposito.

Otras reflexiones en ECP : Lectores vacunados, La singularidad tecnológica.

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2005-09-28

Reseña : Vitales (Greg Bear) Val : 853

Vitales, publicada por Ediciones B en la colección Nova, es una obra de un escritor, Greg Bear, que ha realizado grandes libro como EON, o Reina de los Ángeles, que últimamente a optado por una ciencia ficción de estilo entre novela de negra y intriga utilizando la ciencia-ficción más como un colorido o una justificación argumental pero que se podría escribir de igual forma como un libro de mainstream con poca adaptación, de esta corriente actual de Greg tenemos libros como Vitales o la Radio de Darwin. En el caso que nos ocupa Vitales el fondo ci-fi es una época unos cuantos años avanzados a nuestro a época y la justificación argumental la búsqueda de la inmortalidad humana, todo ello mezclado con un entramado complot de organizaciones secretas de raíces estalinistas e investigaciones de asesinatos.
Greg me parece un enorme escritor, EON es un libro generalmente desconocido pero imprescindible (difícil de encontrar), para el caso de Vitales el libro esta bien y se deja leer de forma muy amena no aburre pero tampoco sorprende, aporta poco o nada al género, el tema es muy habitual de la ci-fi, la inmortalidad o por defecto su búsqueda.
Parece que Bear a encontrado una formula que le funciona y que requiere de menor trabajo que un libro puramente de ci-fi.
El argumento gira entorno a un investigador sobre la inmortalidad que a raíz de la muerte de su hermano se ve envuelto en una intriga, la cual va apareciendo poco a poco; un proyecto llamado Seda donde se plasma una escalofriante maldad y desprecio por la vida humana, en algunos momentos los hallazgos encontrados por los protagonistas son de una extrema crueldad.
Valoración : 853.

Otras reseñas en ECP : Incordie a Jack Barron, Ciudad Abismo, Humanos.

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2005-09-27

El fin del programador

Existen dos tipos de informáticos. Los que creen que la gestión de la memoria es demasiada importante para dejársela a los programadores y los que creen que la gestión de la memoria es demasiada importante para dejársela a los compiladores.

Personalmente me decanto por la primera opción porque es la más avanzada de las dos. Mientras que en los albores de la informática los programadores eran artesanos que se lo hacían todo a medida. Con el tiempo la informática fue cogiendo cierto rodaje y empezaron a mejorarse las herramientas liberando al programador de las tareas más pesadas de la programación entre ellas la gestión de memoria; de esta forma el programador tiende a decantar el trabajo en favor de un enfoque de más alto nivel dejando el trabajo tediosos y repetitivo en manos de los compiladores y de las herramientas de nueva generación que van absorbiendo el trabajo más mecánico y más repetitivo de la misma forma que hemos tenido en la industria manufacturera donde el trabajador no cualificado se ha ido sustituyendo por maquinaria cada vez más sofisticada hasta que existen líneas de producción totalmente mecanizadas sin trabajadores.

La segunda premisa la de los que prefieren realizar la gestión por parte de los programadores y no por parte de los compiladores es conceptualmente retrograda y alimentada por el complejo de endiosamiento, el programador quiere tener el control de todo, lo que al final repercute en unos tiempos de desarrollo que se extienden indefinidamente, incapacidad de integración entre sistemas heterodoxos por falta de estandarización pues cada uno se lo monta a su manera y por un enorme y continuado flujo de errores, además de otros tipos de costes no imputables directamente a la informática.

El escenario de la segunda premisa, aunque les pese a muchos, es inevitable por la dinámica de una sociedad regida por el mercado, la automatización siempre es más barata, la desaparición del programador como el nuevo manufacturero de la industria de la era de las telecomunicaciones será un hecho, el programador pobremente formado o muy especializado desaparecerá en breve. Lo único que nos separa de los antiguos trabajadores del campo, y trabajadores de la industria secundaria es que mientras antes los cambios tardaban generaciones en producirse actualmente los cambios sucederán en una generación.

En el ciclo de nacimiento, auge, época dorada y caída del programador, el programador pasó de ser un elemento nuevo casi exótico en sus inicios, a un chaman que pronosticaba la mejora continuada de los beneficios, a un personaje que nadie sabia lo que hacía pero que cobraba mucho y finalmente un elemento que era necesario eliminar por el outsourcing o como mínimo reducir la plantilla de informáticos a una décima parte.

El programador pasa a ser una pieza de un engranaje mayor donde su trabajo es cada vez es más teórico y menos ‘picacodigos’. A medida que la informática automatiza partes de sus procesos productivos, el ‘picacodigos’ es la parte humana que será más obsoleta y en consecuencia más costosa, más prescindible, más eliminable.

En eso ciclo vital del programador nos encontramos al principio del fin, aunque algunos se empeñen en seguir haciendo “malloc’s y free’s” de memoria, que no se engañen; como todos los trabajos tienen su utilidad y el programador ‘llanero solitario’ igual que el cowboy desaparece.

Por suerte para los informáticos, que no los programadores a secas, existen infinidad de diferentes canales de trabajo posibles que seguirán vigentes suficiente tiempo como para que este articulo sea sonido de fondo en el océano de Internet.

Otros articulos en ECP : Futuro de hidrogeno, Sociedad jubilidad, Información o conocimiento.

Technorati tags : informática, informatica, programador.